Ciencia

13 septiembre, 2021 en

“Aún hay mucho por aprender sobre las aves de Chile”

Camila Gherardi-Fuentes es una joven científica motivada por estudiar las aves de Chile, que no dudó en postular al programa de Doctorado en Biología Marina de la Universidad Austral de Chile (UACh). Luego de ser aceptada y comenzar sus clases en 2018 inició su trabajo como tesista en el laboratorio de Ecología de Aves.

Autor: Lorenzo Palma, comunicaciones Doctorado Biología Marina.

El laboratorio de Ecología de Aves fue lo que la motivó a hacer su estudio de postgrado en la Universidad Austral de Chile. A Camila Gherardi siempre le han parecido interesantes las aves.

«Para mí lo determinante al postular al doctorado de Biología Marina de la UACh fue el Laboratorio de Ecología de Aves, considero que no hay ninguno igual en el país. El laboratorio está bien equipado y cuenta con académicos muy destacados, de los que he aprendido mucho», cuenta Camila.

El Laboratorio de Ecología de Aves de la Universidad Austral de Chile es dirigido por el Dr. en Ciencias y Tecnología Marinas, Juan G. Navedo. En el laboratorio se realizan investigaciones relacionadas con aspectos biológicos que caracterizan las estrategias de historia de vida, así como los procesos ecológicos que modulan las respuestas de las aves (autoecología) y las variables ambientales que afectan a sus poblaciones (adecuación biológica).

Camila Gherardi busca entender las causas y consecuencias de la segregación poblacional del zarapito de pico recto (Limosa haemastica) en Chiloé, donde esta ave especialista en grandes vuelos — vuela de Chiloé a Alaska— pasa su temporada no reproductiva en la isla, alimentándose. En las aves de la isla de Chiloé es donde Gherardi ha enfocado su interés como investigadora, también ha participado de varias publicaciones académicas en destacadas revistas internacionales.

«Cuando llegué al programa me incorporé inmediatamente al laboratorio, en trabajos de terreno, monitoreando aves en El Santuario de la naturaleza Río Cruces Chorocamayo», humedal que se originó como consecuencia del terremoto de Valdivia de 1960, recuerda la estudiante.

Camila cuenta que sus primeras experiencias fueron estudiando la comunidad de aves del humedal. En el humedal descubrió una gran diversidad de aves, tanto residentes como migratorias. Se interesó mucho por los cambios en abundancia de individuos en cada temporada, además, al percatarse de los usos que les dan a los pajonales.

La Estación Experimental Quempillén, en Chiloé, es otro sitio que ha fascinado a Camila.

«A Quempillén he viajado en varias campañas de trabajo. Es un sitio que está ubicado en pleno estuario del río del mismo nombre. Es en este lugar donde actualmente estudiamos a los zarapitos de pico recto, pero también se realizan estudios con anémonas y entre otros individuos», explica entusiasmada.

«En relación a mis intereses de estudio destaco el AustralAvex, ya que es el único Aviario experimental habilitado para trabajar con aves acuáticas en cautividad temporal en Suramérica. Este recinto cuenta con instalaciones y equipos para realizar estudios experimentales ex-situ con aves acuáticas (especialmente diseñados para aves playeras), utilizando estándares de alto nivel», detalla Camila.

«En términos científicos, me parecen muy interesantes las aves como modelo de estudio. Considero que aún falta información sobre las aves que habitan Chile, faltan más conocimientos sobre su ecología, genética y fisiología. En el país se necesitan muchos más estudios, considerando la destrucción de hábitats y el cambio climático».

«Me gustaría seguir investigando, explorando distintas preguntas sobre las aves y que el conocimiento sirva para protegerlas». Dice la candidata a doctora.

La estudiante de doctorado comenta sobre el grado de amenaza que enfrentan las aves, sobre todo las especialistas, como son las altoandinas, aves de bosque nativo, de pajonal, aves migratorias y aves marinas.

«Todas las aves especialistas están amenazadas actualmente por el avance de la extracción de recursos naturales, la destrucción de hábitats, el avance de la población humana, la sequía y desertificación por mal uso del agua y el cambio climático. También por las especies invasoras incluyendo perros y gatos, la perturbación en sitios naturales por recreación humana y más».

Camila Gherardi concluye expresando su agradecimiento a los académicos del programa, ya que son muy preocupados del desarrollo académico, siempre están disponibles para resolver dudas o explicar algo, en este sentido, destacó al director del programa, Nelson Valdivia, porque demuestra el interés para que cada uno de los estudiantes logren alcanzar sus metas en el doctorado, incluso desde la postulación al mismo programa.