Ciencia

8 junio, 2017 en

Iniciativa de la Escuela de Bioquímica lleva ciencia a pequeños de escuelas rurales

+Cinco establecimientos serán visitados por estudiantes de 1er año, quienes realizan experimentos y comparten su motivación por la ciencia. 

“¿Quién quiere ser científico? Y todos responden Yo, Yo Yo…” Por primera vez, alumnos de cursos superiores ayudan a los de primer año a prepararse para enfrentar a niñas y niños pequeños. Se trata de una serie de “salidas a terreno” a escuelas rurales de la comuna de Valdivia, donde se realizan experimentos sencillos con el objetivo de mostrar la ciencia a escolares que aún no han tenido contacto con ella. Estas iniciativas son apoyadas por el Decanato de Ciencias, la Escuela de Bioquímica, la Asociación Nacional de Estudiantes de Bioquímica, la encargada de Vinculación con el Medio de Ciencias, y por CONAF, quienes periódicamente apoyan con actividades a colegios y escuelas, y por lo tanto, ya tienen cubierta, parte de lo que es organización y logística.

Para la Dra. María Cecilia Rauch, esta iniciativa responde al proceso de innovación curricular de la carrera de Bioquímica, con el objetivo de que los estudiantes se involucren más con lo que es vinculación social. La asignatura que lo realiza es la de Responsabilidad Social del Bioquímico, por lo tanto, se pretende dejar un sello importante, y se ha materializado en visitas a donde más se necesitan. Explica que la idea es involucrar a los estudiantes para que vivan estas experiencias desde el inicio. “Nuestra expectativa – afirma – es hacer una evaluación y ya tenemos la de los directores de las escuelas a las que hemos ido, y ellos están realmente encantados, y sí o sí, quieren que sigamos yendo”.

La académica señala que el primer desafío es llegar a estas realidades con los alumnos. El hacer todo ese recorrido frío, sentir que están en terreno, atravesar grandes distancias es interesante para los estudiantes. “El hecho de haber podido llegar en lancha, fue muy entretenido. Verlos a ellos sorprendidos con lo que sucede, cómo es una escuela rural, cómo están estos niños ávidos de recibir, y no sólo un experimento, sino cariño y atención, es una experiencia muy atractiva.

En el taller

Al llegar, se presentan y les cuentan que son científicos. “Tenemos niños de prebásica y básica. Primero les preguntamos qué quieren ser cuando grandes y después les hacemos algunos experimentos muy sencillos. Por ejemplo, cómo inflar globos sin soplar, cómo hacer burbujas, etc., y ahí les vamos contando que nosotros lo podemos hacer porque estudiamos qué son los compuestos y qué pasa cuando se mezclan”. Rauch señala que los niños y las profesoras quedan encantadas. “Al finalizar, hacemos la pregunta de rigor: Bueno y ahora, ¿Quién quiere ser científico? Y todos responden Yo, Yo Yo…muy entusiasmados. Nosotros como científicos queremos que la sociedad entienda que lo que hacemos sirve y para eso, tenemos que comunicarlo.

“Yo salí renovada de la experiencia. El cansancio físico ni lo siento, porque salgo feliz, plena y hay algo importante, que es el hecho de que mi felicidad está en ver esas caritas iluminadas y hasta las de sus profesoras, fascinadas con cosas tan sencillas”, confiesa la Dra. Rauch.