Ciencia

1 octubre, 2018 en

Los gonfoterios alteraron la vegetación chilena del Pleistoceno tardío

Recientemente, los profesores Dr. Mario Pino y Dra. Ana María Abarzúa, del Instituto de Ciencias de la Tierra (UACh), colaboraron en la publicación de un artículo en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), referente a la dieta y hábitat de los gonfoterios una familia extinta de proboscídeos (mismo orden al que pertenecen los elefantes). El registro fósil muestra que los gonfoterios habitaron Chile hasta el Último Máximo Glacial, cuando los hielos cubrían gran parte del sur del país. Concretamente se trata de la especie Notiomastodon platensis cuyo registro más antiguo en Chile (~ 32.700 años cal A.P.) corresponde a la localidad de El Treból, (cercana a Los Lagos)

Explica el Dr. Pino que, “con los proboscídeos siempre se intenta entender cómo se alimentan, si se trata más del ambiente o de cómo evolucionaron las especies”. Específicamente, para los gonfoterios, se buscaba entender si estas especies ramoneaban hierba o forrajeaban árboles. La conclusión del artículo es que “comían ambos”, en palabras del Dr. Pino, , los sitios con una alta densidad de gonfoterios, presentan una “vegetación anómala”. Por ejemplo, en el yacimiento arqueológico de Pilauco, al mismo tiempo que se registra una alta densidad de gonfoterios, el polen colectado en los sedimentos -que da cuenta de cómo era la vegetación en el pasado- evidencia diferencias en su composición respecto a sitios no habitados por los gonfoterios. Es decir, pareciera que estos enormes mamíferos emparentados con los elefantes, cambiaron drásticamente el paisaje y la vegetación, cumpliendo así el rol de ingenieros ecosistémicos.

Esta investigación incluyó más de 70 molares provenientes de 30 localidades , en el norte, centro y sur de Chile El artículo fue escrito en colaboración con investigadores de universidades y centros de investigación de España, Chile y Estados Unidos. Erwin González-Guarda primer autor del articulo, obtuvo su Licenciatura en ciencias biológicas el 2009, bajo la dirección del Dr. Pino, investigando sobre el zorrillo fósil de Pilauco. Alia Petermann-Pichincura, segunda autora del artículo, también obtuvo su licenciatura bajo la dirección del Dr. Pino y la Dra. Abarzúa.

Con posterioridad ambos investigadores han cursado sus estudios de postgrado en universidades españolas, trabajando con connotados investigadores del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social – IPHES.

Este estudio es el primero en incluir un número tan grande de individuos, al mismo tiempo que aplica tres diferentes metodologías para analizarlos. El análisis de isótopos, sumado al análisis de microdesgaste y micro-fósiles del sarro, en molares de gonfoterio permitió generar un enfoque ‘multiproxy’, para determinar cómo fueron la dieta y el habitat de estos proboscídeos. Estas múltiples fuentes de evidencia, permiten concluir de forma sólida que los gonfoterios en Chile no tenían preferencias alimentarias, y que por tanto su extinción no estuvo ligada a cambios vegetacionales siendo incluso capaces de transformar el paisaje del Pleistoceno tardío en Chile.

Colaboración: César Marín, Doctor en Cs. mención Ecología y Evolución, Universidad Austral de Chile

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