Ciencia

30 agosto, 2017 en

Estudiantes llevaron la ciencia a escuelas rurales

*Positivo Balance del curso Responsabilidad Social del Bioquímico

Makarena Yañez, Representante de Asociación Nacional de Estudiantes de Bioquímica (ANEB): Sabemos que en nuestro país no se le está dando la importancia necesaria a la ciencia y la tecnología. Sabemos que Chile necesita un cambio y para poder realizarlo debemos comenzar  desde los más pequeños. La Asociación Nacional de estudiantes de Bioquímica hace varios años realiza los llamados “Ciencia en tus manos” en cada una de sus filiales a lo largo del país, el cual busca llevar la ciencia a los más pequeños y despertar el interés en ellos, mostrarles la importancia de esta disciplina y que con materiales tan simples como bicarbonato, vinagre y un globo ellos pueden hacer ciencia. Este año como ANEB UACh en conjunto a la Asignatura Responsabilidad Social del bioquímico dictada en primer año de nuestra carrera por la Dra M. Cecilia Rauch fuimos a 5 escuelas rurales de nuestra región a llevarles la ciencia a los niños. La experiencia fue muy grata, en cada escuela nos recibían con mucho cariño, los niños muy atentos y dispuestos a participar en las actividades que preparamos para ellos. Es impagable la sensación de saber que de cierta forma estas aportando un granito de arena a su formación y sobre todo cuando al final de la actividad algunos niños dicen que quisieran ser científicos cuando grande. No sólo ellos aprenden de nosotros, si no que este tipo de instancia nos motivan a seguir adelante con lo que estamos haciendo y a trabajar duro para que día a día la ciencia llegue a más personas.

Makarena Yañez, Representante de Asociación Nacional de Estudiantes de Bioquímica (ANEB): La experiencia fue muy grata, en cada escuela nos recibían con mucho cariño, los niños muy atentos y dispuestos a participar en las actividades que preparamos para ellos. Es impagable la sensación de saber que de cierta forma estas aportando un granito de arena a su formación y sobre todo cuando al final de la actividad algunos niños dicen que quisieran ser científicos cuando grande.

Respondiendo a una innovación curricular en la carrera de Bioquímica de la UACh, el ramo titulado “Responsabilidad Social del Bioquímico”, dirigido por la Dra. Cecilia Rauch se desarrolló casi íntegramente en las aulas de colegios rurales de Valdivia y Mariquina.

La iniciativa tuvo su origen en una colaboración que solicitó Conaf, “pero esta vez fue un apoyo distinto, un poco de ciencia, un poco de deseos de futuro para los niños, llevando a su entorno, las posibilidades que quizá podrían parecer lejanas a las familias de las zonas rurales” cuenta la Dra. Rauch, responsable de la asignatura.

En vista de la oportunidad, la académica comenta que era un deseo de la Facultad y la Escuela de Bioquímica que los jóvenes tengan mayor acercamiento real a la sociedad. Fue así, con los mismos estudiantes en las aulas se acordó presentar un proyecto ejecutarlo.

“El objetivo se cumplió no sólo con los alumnos y niños pequeños, también con los profesores y directores de las escuelas visitadas, quienes se entusiasmaron y se empaparon de estas ideas novedosas y sencillas para entusiasmar a los pequeños con la ciencia. Los niños pequeños reaccionaron muy bien al contacto con sus jóvenes maestros, no tan adultos como para que se cohibieran, pero si lo suficientemente grandes como para respetarlos y aprender de ellos, sin temor, sino que venciendo la vergüenza y participando”, menciona la académica.

Vicente Arriagada Moreno, ANEB, Monitor "Estamos empezando a acercar a la comunidad científica a las personas, de esta manera los niños crecerán sabiendo que existen personas dedicadas a entender el mundo que nos rodea con conocimiento y evidencias, para que en un futuro no crean lo primero que vean en televisión o internet dicho por cualquier persona sin conocimiento alguno. Por otro lado, esta experiencia nos sirve a nosotros como científicos en formación para aprender cómo comunicar la ciencia y hacerlo de forma entendible y clara para todos, que es lo que nos cuesta bastante, ya que estamos acostumbrados a permanecer en un ambiente donde hablamos de ciencia pero entre nosotros mismos.

Vicente Arriagada Moreno, ANEB, Monitor
“Estamos empezando a acercar a la comunidad científica a las personas, de esta manera los niños crecerán sabiendo que existen personas dedicadas a entender el mundo que nos rodea con conocimiento y evidencias, para que en un futuro no crean lo primero que vean en televisión o internet dicho por cualquier persona sin conocimiento alguno. Por otro lado, esta experiencia nos sirve a nosotros como científicos en formación para aprender cómo comunicar la ciencia y hacerlo de forma entendible y clara para todos, que es lo que nos cuesta bastante, ya que estamos acostumbrados a permanecer en un ambiente donde hablamos de ciencia pero entre nosotros mismos.

Valorando a su vez, la experiencia que obtuvieron los estudiantes de primer año, en cuanto a comunicar lo aprendido, enseñar, planificar y trabajar junto a estudiantes de cursos superiores.

Una vez finalizado el curso, Mario Maturana Arévalo de CONAF, entidad que ofició como los principales colaboradores en cuanto a la logística, escribió con gratitud a quienes participaron de la actividad: “Me sumo a las felicitaciones a la Profesora Cecilia y Carla, ojalá estas actividades se sigan potenciando y realizando. Y un saludo a los alumnos que participaron también”.

Por su parte, el ambiente y el estar inmersos en una realidad completamente distinta a una jornada regular, fue de los aspectos más detacables según la estudiante de primer año, Flavia Soto:

“El ambiente en el cual nos encontrábamos, ya que vimos un contraste de nuestro diario vivir que nos permitió hacernos una idea de que la ciencia no siempre llega a esos lugares, y personalmente me alegro de haber participado. Me motiva a seguir estudiando y ayudando con futuros proyectos a mostrar que la ciencia, pese a lo complicada que es, puede ser divertida y alegre, siento que puedo lograr llegar un poco más lejos”, resaltó la estudiante.

La iniciativa se desarrolló por primera vez durante gran parte de la primera mitad del año, visitando las escuelas de Cuyinhue, Los Ulmos, Cayumapu, Linguento, Cuyan e Iñipulli. Idea que contó con el apoyo de CONAF, Decanato de la Facultad de Ciencias, Vinculación con el Medio de Ciencias, Escuela de Bioquímica y la Asociación Nacional de Estudiantes de Bioquímica.

Ver nota anterior.